Gary Hellerman, PhD, en
colaboración con Richard Lockey, MD, Editor Jefe del sitio web
de WAO, realizaron estas revisiones de las principales revistas
médicas para alergistas prácticos. Lea sus tres primeras
selecciones aquí, y conéctese para leer las revisiones restantes
más abajo a través de los links del menú.
También puede visitar la
sección de Revisiones de Revistas médicas del sitio web de
WAO. Para leer las traducciones de las revisiones pasadas,
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1. Mepolizumab para el asma
dependiente de prednisona con eosinofilia en esputo.a
Estos investigadores trataron de un grupo de pacientes con asma
severo resistente a corticosteroides con el anticuerpo IL-5
mepolizumab (Mep), que bloquea la actividad promotora de
eosinófilos de la IL-5. La variable primaria de estudio fue el %
de pacientes en el grupo de prueba vs. el grupo placebo que
tuvieron exacerbaciones del asma durante el periodo de prueba de
26 semanas. En segundo lugar, se determinó la reducción de la
dosis de prednisona en relación con la reducción máxima. Se les
realizó espirometría y se les pidió que completaran el
Cuestionario de Control del Asma de Juniper. Se contaron los
eosinófilos en el esputo inducido. El grupo de placebo (n = 10)
experimentó 12 exacerbaciones, mientras que el grupo Mep (n = 9)
tuvo una. La dosis media de prednisona se redujo de 11,9 a 3,9
mg en el grupo Mep en comparación con el grupo placebo, donde la
dosis fue de 10,7 a 6,4 mg. La eosinofilia en el esputo y la
sangre se redujo significativamente por el tratamiento con Mep y
no hubo alteraciones significativas en la química de la sangre.
Un segundo artículo en esta edición de la revista,
Mepolizumab y exacerbaciones de asma eosinofílica refractaria,
b estudió el tratamiento con Mep para el asma severo
eosinofílico y demostró una reducción significativa en el número
de exacerbaciones y mejora de la calidad de vida. Comentario
del editor: A pesar de que estos estudios son
relativamente pequeños, los resultados son muy prometedores para
ayudar a este grupo de asmáticos graves. aNair P
y cols.,
New Eng J Med 2009; 360:985-993.
bHaldar P y cols., op. cit., 973-984.
También lea la editorial por Sally Wenzel, pp. 1026-1028
Ambos estudios fueron financiados por una beca educativa de Glaxo-SmithKline
2. ¿Las infecciones respiratorias
en la infancia influyen en la morbilidad respiratoria del adulto?
La bronquiolitis viral durante la infancia puede aumentar el
riesgo de asma en adultos jóvenes, pero hay pocos estudios que
monitorean los efectos de las infecciones respiratorias de la
infancia sobre la función pulmonar en adultos. Este meta-análisis
examina los datos de un estudio previo en el que 9.175 personas, con
edades de 20-44 años, completaron cuestionarios para proporcionar
una historia familiar y los síntomas alérgicos y respiratorios
previos y se sometieron a pruebas de función pulmonar. Los pacientes
fueron re-estudiados en un promedio de 8,9 años más tarde. En el
estudio inicial, el 9,6% informó de una grave infección respiratoria
(SRI), antes de la edad de 5 años y en el segundo estudio, el 2,4%
declaró haber sido hospitalizado por enfermedad pulmonar (HLD),
antes de la edad de 2 años. SRI se asoció con mayor riesgo de
sibilancias y asma y una reducción de la función pulmonar. Similares
resultados se encontraron para el HLD. Una mayor correlación con los
riesgos de enfermedad pulmonar de adultos se encontró entre los
niños con SRI o HLD de hogares con tabaquismo materno. Comentario
del editor: La implicancia de este estudio es que las
infecciones respiratorias graves durante los 3-4 primeros años de
vida pueden causar cambios permanentes en la vía aérea
manifestándose como enfermedad pulmonar en la edad adulta.
Dharmage SC y cols., Eur Resp J 2009; 33:237-244.
3. Inmunidad mediada por células
en niños diabéticos tipo I de reciente comienzo.
La Diabetes mellitus tipo I (T1DM) es una enfermedad autoinmune
provocada por la destrucción de las células beta pancreáticas por
linfocitos T específicos. El exacto subconjunto de células T que lo
provoca es desconocido, pero como la tolerancia inmune es mantenida
por las células T reguladoras (Tregs), principalmente las células
con fenotipo CD4 + CD25 +, es lógico sospechar que las células Tregs
también pueden estar asociadas con la patogénesis de la T1DM. En
este estudio, 20 niños (4-12 años de edad) con T1DM fueron evaluados
en relación a los porcentajes de células T CD4 +, CD8 +, CD4 + CD25
+ y CD8 + CD25 + en sangre periférica y en comparación con un
grupo control. No hubo diferencia en el % de células CD4 + o Tregs
CD4 + CD25 + entre el grupo control y el de diabéticos. El %
de los linfocitos T CD8 + y Tregs CD8 + CD25 + , sin embargo, fue
significativamente inferior en los diabéticos, posiblemente
indicando que las células CD8 + han migrado hacia el páncreas desde
la sangre en esta etapa temprana de la diabetes. Una pérdida del
control de la glucosa en sangre (como lo demuestra el nivel de
hemoglobina hiperglicosilada) se encuentra también en los diabéticos
de reciente comienzo. Comentario del editor: Este hallazgo de
cambios tempranos en las poblaciones de linfocitos T en T1DM sugiere
que la intervención en este punto puede alterar la progresión de la
enfermedad.
Ibrahim WE y cols., Egypt J Pediatr Allergy Immunol 2009; 6:69-76. (Abstract not available)
Las 12 revisiones se encuentran
aquí.